Mis 18 propósitos lectores de 2019

31 diciembre 2018 -


Hoy es el último día del año, 31 de diciembre o, lo que es lo mismo, Nochevieja. ¿Y qué significa esto? Que muchos sacamos papel y boli para hacer el listado de propósitos para año nuevo.

Sí, ya sé, muchos de esos propósitos nunca se cumplen porque algunos ni se empiezan y otros se comienzan con ganas pero se van quedando en un segundo plano conforme va pasando el tiempo... Aun así, yo soy de las que hace una lista, a veces enorme, de tooodas esas cosas que quiere cambiar, mejorar o, al menos, intentar hacer durante los 365 días venideros.

Y es por eso que hoy comparto esta entrada, quizás, de esta forma, al exponerlo al público, me sienta más comprometida a la hora de llevarlos a cabo, pero ¡tranquilos!, solo os voy a hacer partícipes de los que a libros y lecturas se refiere, los personales me los guardo, jeje.

Mis 18 propósitos lectores de año nuevo

  1. Durante 2018 he leído muy poco, he tenido un año bastante caótico por motivos varios y no he estado centrada para la lectura, así que el primer propósito para 2019 es leer, por lo menos, 30 minutos al día (y si puede ser una hora, mejor).
  2. Hacer expurgo (¿no sabes lo que es? te lo explico en esta entrada), hay que dejar espacio para lo nuevo.
  3. Antes tenía una costumbre que hace mucho que no hago y que quiero retomar: anotar la fecha de su adquisición en cada libro, ya que es una forma de recordar el momento en el que te lo compraste, te lo regalaron..., y de llevar un pequeño control sobre ellos.
  4. Este año, debido a lo que os comentaba en el punto uno, las lecturas que he hecho han sido de libros "facilitos", en su mayoría, lecturas ligeras, de las que no te hacen pensar mucho y que tienen el típico final feliz de "comieron perdices y vivieron felices", por lo que en 2019 voy a ampliar considerablemente la variedad de géneros.
  5. Leer los libros que llevan años esperando en la estantería a ser leídos (1 al mes, como mínimo).
  6. Leer novelas de autores de los que no haya leído nada aún.
  7. Hacer una vuelta al mundo literaria.
  8. Leer, al menos, 6 poemarios y 6 obras de teatro, que tengo muy abandonados estos géneros.
  9. Incluir en mis lecturas ensayos, obras de divulgación, de desarrollo personal..., tipos de lectura que, por lo general, no suelen llamar mucho mi atención.
  10. Equilibrar las lecturas entre los distintos géneros, leyendo, al menos, 1 de cada (incluidos la fantasía, la ciencia ficción y la novela gráfica, a los cuales no soy muy dada). 
  11. Retomar los clásicos.
  12. Intentar igualar el número de autoras leídas al de autores.
  13. Intentar igualar el número de autores españoles leídos al de extranjeros.
  14. Crear un catálogo con todos los libros que tengo en casa, físicos y digitales. 
  15. Retomar otra pequeña costumbre que antes hacía también (y ya hace bastante que no), pero que os contaré más adelante.
  16. Como, en mi caso, la lectura va vinculada además a este blog, prometo no empezar libro nuevo sin haber hecho antes la correspondiente reseña del libro terminado (que después pasa lo que pasa: se me acumulan, se me mezclan, se me olvidan...).
  17. Publicar, por lo menos, 4 entradas en el blog al mes.
  18. Crear un calendario editorial para el blog, hay muchas cosas que quiero contaros, pero lo quiero hacer con un cierto orden... 
Y hasta aquí hemos llegado... , al menos por ahora, quizás, más adelante, se me ocurra alguno más. ¿Qué os parecen? ¿Vosotros tenéis propósitos lectores? ¿Coincidimos en alguno? ¿Os apuntáis alguno de los míos? Contadme, contadme, que soy toda oídos (u ojos).

¡¡No os atragantéis con las uvas!!

(Imagen extraída de Me lo dijo Lola)

12 agendas literarias para organizarte el 2019

30 diciembre 2018 -


Penúltimo día del año... ¿ya tienes toda la Nochevieja planeada y organizada? Yo reconozco que aún estoy en ello y es que, a pesar de que uno de mis propósitos para este año que acaba era ser más organizada, no lo he conseguido del todo... 

Por ello, por si te pasa como a mí, te traigo de nuevo una entrada con las agendas literarias que he encontrado para este 2019 que estamos a punto de estrenar. Además, es un buen regalo y los Reyes Magos todavía están por llegar.

1, 2, 3 y 4. Agendas de la Editorial Alma

Si visitamos la página web de la Editorial Alma nos encontramos con  que ofrecen, nada más y nada menos, que 18 agendas para planear nuestro 2019, pero solo 4 de ellas (y no son pocas) pueden considerarse estrictamente literarias. Estas son las agendas de "Alicia en el País de las Maravillas", "Jane Austen", Emily Dickinson" y "Amantes de los libros".

Todas ellas se caracterizan por ser ilustradas (contienen 12 postales en su interior), ser a semana vista y por tener frases y citas célebres.

5 y 6. Agendas de la Editorial Mueve tu lengua

Si en 2018 eran cuatro las agendas literarias que esta editorial nos ofrecía, este año son solo 2, la de Diego Ojeda "Vivir hasta quemarse" y la de Defreds "Ojalá siempre".
Ambas incluyen 16 meses (desde septiembre del año 2018 a diciembre de 2019) separados por ilustraciones personalizadas y contienen planificador diario a vista semanal y citas originales de los autores.

7. Agendas de Mafalda

Granica, por su parte, proporciona tres tipos de agendas de Mafalda, entre las cuales cambia su encuadernación y formato.


8. Agenda literaria de Blackie Books

Este año Blackie Books ha cambiado el diseño de su agenda porque, como dicen en su web, los tiempos cambian. 
Entre las novedades, cuentan, se encuentra el Tetris semanal que, según indican en la web, funcionan por módulos que puedes organizar a tu manera para poder afrontar y dejar constancia de cada semana (habrá que echar un ojo a esto, que me ha llamado la atención). Además, entre otras cosas, contiene: nueva composición a semana vista, organización modular de tareas, citas inspiradoras, efemérides ilustradas, listas para anotar tus libros, películas y música.

9. Agenda de Alba Editorial

Alba editorial presenta de este modo a su agenda: "(...) una agenda genuinamente literaria, con seriedad y rigor, pero también con sentido del humor". La agenda tiene 120 páginas entre las que se pueden encontrar ilustraciones, citas, efemérides y curiosidades de los autores clásicos más destacados de la literatura universal, como, por ejemplo:
  • Cuándo tuvo su primera crisis de locura Gérard de Nerval.
  • Con qué halagos convenció Charles Dickens a Elizabeth Gaskell para que colaborara en su revista.
  • Qué día desaparecieron 130 niños del pueblo de Hamelín siguiendo a un misterioso flautista.

10. Agenda de Mortadelo y Filemón


Seguro que alguna vez has leído algún cómic de Mortadelo y Filemón, puede que incluso hayas leído muchos (a mí me encantaban de pequeña), pues bien, ahora, además de con los cómics, te puedes echar unas risas con la agenda, que incluye ciento de imágenes de todos sus personajes.





11. Agenda literaria de la Editorial Austral

Según la editorial, esta es la agenda ideal para los que no se conforman y para los amantes de los clásicos. 

Contiene: 12 historias, 52 anécdotas semanales, más de 100 recomendaciones de libros, películas, series y música, vista semanal y mensual, lista para tareas, horarios trimestrales, páginas para notas y póster despegable.


12. Agenda Coelho

Un año más Booket saca a la venta su agenda dedicada a Paulo Coelho, este año titulada Caminos, y como podéis imaginar, además del planificador diario con vista semanal, en ella encontraremos citas de este autor y, también ilustraciones de vivos colores.

El cerebro de Caín de Eduardo Blázquez

25 diciembre 2018 -

¡Hola a todos! Hoy os traigo la última reseña del año y puede (aunque creo que haré otra) que la última entrada también de este 2018.
Pero no por ello, ni porque muchos estéis de fiesta ahora mismo, voy a hacer la reseña de un libro "menor", al revés, hay que despedir las reseñas del blog de este año por todo lo alto, así que os traigo El cerebro de Caín de Eduardo Blázquez.

PROSPECTO

1. Antes de empezar a leer El cerebro de Caín

Debo avisarte que Eduardo Blázquez lo ha vuelto a hacer, ha vuelto a seleccionar un tema duro, doloroso y de actualidad para ser el epicentro de su nueva novela, por lo que encontrarás escenas, pasajes, que te creen un nudo en la garganta.

2. Cómo leer El cerebro de Caín

Por lo anterior, te recomiendo hacer su lectura con calma, aunque Edu esto lo ponga bastante difícil, y tomarla a pequeños sorbos para digerirla mejor.

3. Posibles efectos adversos

No voy a negarlo, la lectura de esta novela te creará rabia, impotencia, puede que algo de confusión (en una escena dada) y, espero, que empatía y reflexión.

MI RAZÓN PARA LEER EL CEREBRO DE CAÍN


Sin disimulos: tengo el gran placer de ser amiga de Eduardo y cuando me enteré de que su nueva novela iba a tratar sobre el tema que trata le dije: "soy 'experta' en el tema (puedes comprobarlo en esta entrada), si necesitas ayuda con algo, silba" y el caso es que silbó, pero en poco le pude ayudar porque Eduardo tiene el don de la sensibilidad y la bondad y ha sabido manejar la novela como ya le gustaría a muchos.

Por otra parte, tras leer su primera novela, La imagen deformada, no me iba a perder la segunda por nada del mundo.

RESEÑA


¿Cuántas veces has oído "no pasa nada, solo es un juego de niños"? Muchas, muchísimas, ¿verdad? Pero... ¿cuántas de esas veces se ha pensado en las consecuencias de ese "juego"? La última pregunta es la que se plantea el autor en El cerebro de Caín y es la que va desgranando, también, poco a poco, a lo largo de sus páginas.

No quiero contar mucho de la trama (tampoco del libro en general, porque es de esos que cuanto menos sepas, mejor), pero para que te pique la curiosidad te diré que la historia transcurre en tres tiempos: 1972, 1990 y la actualidad, los cuales se van alternando. En 1990, Marta, una adolescente de 16 años con toda la vida por delante, no pudo hacer frente, ni superar, el acoso escolar que estaba recibiendo desde hace un tiempo por parte de cuatro compañeros de clase y lo que se interpretaba como "bromas" o "juegos de niños" acabó en suicidio. En la actualidad, Isabel, la mejor amiga de esta, se ve involucrada en la desaparición de un alumno del instituto en el que trabaja como psicóloga, desaparición que, según el inspector que lleva el caso, Eliseo, puede estar relacionado con lo que le pasó a Marta hace años.

Con estos acontecimientos por separado (y uno más que no te he contado), Eduardo construye un puzzle en el que todas las piezas encajan a la perfección creando un fiel reflejo de lo que supone sufrir acoso, en este caso escolar, pero aplicable a todos,  y del que debería ser el verdadero resultado de la expresión "todo acto tiene sus consecuencias" porque, por desgracia, a diario se ve cómo muchas veces el que la hace se va de rositas y primero paz y después gloria... Además, ha sabido darle ese punto de originalidad haciendo de una idea que, en principio, se ajustaría más con una novela de tipo dramático, una novela de intriga, negra, que te mantiene con las manos pegadas a las páginas y los ojos clavados en sus letras...

VALORACIÓN


Sé que antes dije que soy amiga del autor (es un hecho) y puede que estés dudando de mi objetividad a la hora de hacer esta reseña, así que, si has llegado hasta aquí créeme si te digo que lo he sido al 100%, pero cuando alguien hace bien su trabajo no se le puede negar.

Dicho esto, he de reconocer que me dio mucho vértigo empezar a leer por primera vez El cerebro de Caín y te puedo asegurar que, por motivos personales, a veces no ha sido del todo fácil. Sin embargo, la delicadeza y la empatía con las que Blázquez aborda el tema son palpables a lo largo de toda la historia, con lo cual la lectura ha sido mucho más llevadera. Eso sí, cuando se tiene que poner duro, se pone, y no se anda con rodeos ni con remilgos a la hora de decir y de contar las cosas como son. Hace, como ya lo hizo anteriormente, una novela denuncia que debería ser leída por el mayor número de personas posibles, entre ellas, educadores, profesores, maestros y padres.

"Eduardo Blázquez me ha vuelto a sorprender" sería el titular que usaría si esta reseña figurase en algún medio de comunicación, porque lo ha hecho y para bien, para muy bien. Por lo que, si me permites el consejo, lector, dale una oportunidad, adéntrate en El cerebro de Caín.

Edu, no puedo evitar terminar la reseña sin decirte (y sabes por qué) que me tendrás siempre cerca y que yo también te quiero.


DATOS DEL LIBRO

Título:  El cerebro de Caín
Autor/a:Eduardo Blázquez
Editorial: Filantria
Fecha de publicación: Noviembre de 2018
Nº de páginas: 286
ISBN: 978841790252527

Sinopsis: Marzo de 1990. Marta, una adolescente de dieciséis años, decide quitarse la vida tras las humillaciones que sufre por parte de un grupo de cuatro compañeros del instituto. Su inseparable amiga Isabel le promete en su lecho de muerte que hará todo lo posible por desvelar la verdad de lo que le sucedió para que tomase esa drástica decisión. Más de veinte años después, Isabel ejerce como orientadora de un instituto privado, presenciando un nuevo acto de bullying contra un alumno, que le traerá de vuelta recuerdos que ya creía enterrados. A su vez, aparecen muertos varios adolescentes —en circunstancias aparentemente normales—, pero en unas fechas muy concretas, activando un resorte en el cerebro de Eliseo Camacho, el inspector encargado del caso de Marta en el pasado. Eliseo no dudará en remover todo lo necesario para relacionar la muerte de esta con la de los chicos, en una carrera frenética contra reloj para evitar una nueva muerte que cierre un círculo que él solo ve.

En El cerebro de Caín, Eduardo Blázquez se sumerge de nuevo en la mente humana, explorando todos sus recovecos, mezclando pasado y presente, y haciendo dudar al lector de todo cuanto cree saber, demostrando que, una vez más, las apariencias «pueden ser engañosas».

DATOS DEL AUTOR


Madrid, 1964. Estudió Topografía y Delineación en la Politécnica de Madrid. Trabajó durante muchos años como topógrafo y Jefe de Obra, puesto que le llevaba a pasar demasiado tiempo lejos de los suyos, por lo que decidió cambiar y actualmente trabaja en FCC, en el Área de Parques y Jardines del Ayuntamiento de Madrid.

Aficionado a la lectura desde que recuerda gracias a su tío —el cual le sentaba a sus pies con las novelas ilustradas de Julio Verne— había escrito poemarios y música, pero siempre a nivel íntimo. Amante de las letras de Miguel Hernández, Lorca y Salinas, es también un gran aficionado a la novela más noir. Otra de sus pasiones es la Historia, algo en lo que le gustaría sumergirse en un futuro próximo.

Su carrera literaria comienza con La imagen deformada, con una gran acogida por parte de los lectores. Con varios proyectos ya en mente, Eduardo Blázquez empieza sus andanzas literarias con paso firme y decidido, dispuesto a sorprender a todo aquel que ose adentrarse entre las páginas de sus novelas.

(Biografía tomada de Filantria)

Culpas de más, culpas de menos

25 noviembre 2018 -


Hoy es el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia Contra la Mujer. Hace un año, por estas mismas fechas, os recomendé dos novelas que no tienen desperdicio: Alicia, de Miguel Aguerralde y La imagen deformada, de Eduardo Blázquez y publicaba un relato, escrito por mí, titulado El poder de una mano. Este, os traigo otro escrito de mi puño (letra no que lo he pasado a ordenador, pero podría hacer una foto al cuaderno también, jeje), pero... es bastante más personal, es el escrito que tenéis en la imagen, el cual transcribo aquí por si no se ve muy bien:

Yo no tuve la culpa de ir a parar a esa clase.
Yo no tuve la culpa de coincidir contigo en ella.
Yo no tuve la culpa de que me eligieras como tu diana.
Yo no tuve la culpa de decirte que no cuando me pediste salir.
Yo no tuve la culpa de tus rabietas, frustraciones o lo que coño fuese...
Yo no tuve la culpa de que tus amigotes te alentaran y tú te sintieras el rey del mambo.
Yo no tuve la culpa de manchar sillas de clase con la regla,
era el precio que tenía que pagar para que no me siguieras hasta los baños,
no te lo quería poner aún más fácil.
Yo no tuve la culpa de que los profesores miraran para otro lado.
Yo no tuve la culpa de que el instituto no moviera un dedo.
Yo no tuve la culpa de lo sola y desamparada que me sentí por lo anterior
(realmente me dejaron así).
Yo no tuve la culpa de desarrollar la habilidad de saber mirar a todos lados a la vez
y de oír cualquier mínimo sonido cuando voy sola por la calle.
Yo no tuve la culpa de aprender 'defensa propia' de forma autodidacta y a todo gas.
Yo no tuve la culpa de todas la cosas que me hiciste ni de las que se te quedaron por hacer.

Yo sí tengo la culpa de desconfiar hasta del aire que respiro,
 a no ser que me demuestre lo contrario.
Yo sí tengo la culpa de la vergüenza que llevo arrastrando tanto tiempo.
Yo sí tengo la culpa de mi largo silencio.
Yo sí tengo la culpa de sentirme sucia todavía cuando echo la vista atrás
Yo sí tengo la culpa de no haber denunciado en su momento.
Yo sí tengo la culpa de que rompieras mi vida en mil pedazos.
Yo sí tengo la culpa de haberme odiado a mí misma durante años.
Yo sí tengo la culpa de haberme sentido culpable y no víctima durante tantos otros.
Yo sí tengo la culpa de recordar aún la fecha de tu cumpleaños,
pero no la tengo por desear que ya no estés cumpliendo más.

Culpas de más, culpas de menos...
ya da igual,
ya me he perdonado.

Reconozco que me ha costado mucho decidir si lo publicaba o no, no por lo que podáis decir de mí los que leáis esto, sí porque supone desnudarse demasiado y ¿verdad que no vamos desnudos andando por la calle? jejeje. EL motivo por el que me he decidido no es más ni menos que el siguiente: esta historia que aquí cuento empezó cuando yo tenía 13 años y de eso hace ya 20 y... ¿veis que la cosa hay cambiado algo? yo no. Ya me podréis decir que ahora hay más visibilidad, eso es cierto, que hay un número específico para el maltrato (016), también es verdad, pero... ¿no os da la sensación de que todo es mucha teoría y poca práctica? Además, cuando salen en las noticias sucesos de este tipo la gente opina, sin saber, sin conocer (para bien y para mal), pero, sobre todo, con muy poca empatía.

Y hago pie en lo de la empatía porque vivir unos malos tratos (físicos o psicológicos), un acoso escolar, un abuso, una violación, no es como cortarse un dedo, esperar que la herida cure y ya, una vez que se ha curado me olvidé de que me corté. No, cuando una mujer (o un hombre) vive una experiencia de esas, la herida sigue siempre abierta, las secuelas son para toda la vida (en el texto podéis ver algunas). Así que, por favor, al igual que hay que respetar la presunción de inocencia de ciertos entes, respetemos a las víctimas, que bastante han tenido que aguantar con lo que les ha tocado vivir. 

Glosario bibliotecario (las palabrejas imprescindibles)

24 octubre 2018 -


Siempre digo lo mismo, me repito más que los discos rayados, por eso eso no voy a entrar en justificaciones, ni voy a prometer que volveré pronto (aunque sea mi intención), ni nada por el estilo... Solo me voy a centrar en esta entrada, en el motivo que me ha hecho hacer un paréntesis a mi larga ausencia y... este no es otro que el día que se celebra hoy: ¡¡el DÍA DE LAS BIBLIOTECAS!!

Sí, así, con mayúsculas, aunque pasen desapercibidas para mucha gente, aunque en muchos lugares no tengan el reconocimiento que se merecen, ¡es su día! 

Se me han ocurrido mil cosas para contaros hoy (ser bibliotecaria y conocer el mundillo ayuda mucho), pero... me he decantado por una que, quizás, a alguno de vosotros os sea de utilidad y es que... los bibliotecarios no somos médicos, ¡¡pero también la liamos con el vocabulario!! 

A más de uno le sonará esta situación: va al médico y este, tras explorarlo, le da el diagnóstico, pero... no entiende nada de lo que le ha dicho y pide que se lo traduzca, lo mismo cuando le escribe una receta a mano. 

Pues bien, ahora pensad el día que fuisteis a una biblioteca por primera vez (espero que hayáis ido alguno vez, si no lo habéis hecho, ¡estáis tardando!): os acercáis al mostrador y preguntáis si está disponible el libro que estáis buscando y el bibliotecario de turno os dice que lo consultéis en el OPAC, que en el registro vendrá la signatura, que aparece también en los tejuelos de los libros y que está compuesta por la CDU y las iniciales del autor (si tiene) y del título (sí, a veces somos malvados (yo incluida) y os soltamos parrafadas como estas). Con toda esa información recibida de golpe vais a buscar el libro, no lo encontráis, volvéis al mostrador y se lo comentáis al bibliotecario que os atendió antes, quien lo consulta en su ordenador y te contesta que no está porque resulta que está expurgado y tú reacción, con la cabeza ya echando humo y a punto de colapsar es: ¡¡¡¿¿Qué???!!!

Tranquilos, no desesperéis, a continuación os cuento una por una qué significan estas palabras:
  1. OPAC: también llamado Catálogo en línea es el catálogo de todos los documentos que tiene la biblioteca (o red de bibliotecas). A partir de 1980 empezó a sustituir a los ficheros y sus tarjetas.
    OPAC actual


    "OPAC" anterior (ficheros)

  2. Registro: es la ficha del documento en cuestión, la tarjeta que antes se encontraba en los cajones de la imagen anterior. En ellos aparece toda la información, tanto del documento en sí como de su ubicación en la biblioteca.
    La calidad de la imagen no es muy buena, pero si os fijáis un poco, están todos los datos del libro y en la pestaña "Ejemplares" tienen que aparecer todos los datos de ubicación y ejemplares disponibles.

  3. Signatura: no, la signatura no es la firma, aunque por el inglés nos lleve a confusión. La signatura es el código que se da a cada libro para localizarlo, el cual, como decía antes, está compuesto por la CDU, las tres primeras letras del apellido del autor (si lo tiene o no tiene más de tres autores) y las tres primeras letras del título del libro (obviando los artículos).
    Lo señalado con las flechas es la biblioteca en los que se encuentra y lo rodeado con el círculo es la signatura. En este caso, al tratarse de una novela, los números de la CDU han sido sustituidos por una N (de novela) para que a los usuarios les sea más fácil identificarlos, en CDU su código sería 821.112.2-31"19".
  4. Tejuelo: si buscamos este término en el diccionario de la RAE, viene muy bien explicado: "Cuadrito de tela, cuero o papel que se pega en el lomo de un libro para poner el rótulo u otro tipo de información". Habría que cambiar 'rótulo' por 'signatura', pero vale.

    Ejemplo de tejuelo
  5. CDU: es la abreviatura de Clasificación Decimal Universal y no es más que la clasificación del conocimiento, abarcando toooodos los ámbitos y materias, poquita cosa, ¿no? Su precursor fue el bibliotecario del Amherst College en Massachusetts (Estados Unidos), Melvil Dewey, que creó en 1876 el Sistema Dewey de Clasificación. Sistema que perfeccionaron Paul Otlet y Henri La Fontaine dando lugar a la ya citada CDU.

    Clasificación general de la CDU.

  6. Libro expurgado/expurgo: cuando el bibliotecario dice que un libro ha sido expurgado o ha formado parte de un exprugo quiere decir que ese libro se ha retirado del fondo de la biblioteca. Este acto se realiza bien porque el material ya no era pertinente (por obsolescencia, sobre todo) o bien por cuestión de espacio. Cuando esto sucede los libros puden tomar varios caminos: pueden ser donados a otras instituciones o bibliotecas, pueden regalarse a los usuarios, pueden realizarse canjes, pueden almacenarse... pero en muy, muy contadas ocasiones (a no ser que el libro esté muy destrozado) se destruye. Es como  cuando nosotros nos quedamos en casa sin hueco para los libros nuevos.
Y hasta aquí esta entrada. Espero que os haya gustado y sido interés, pero, además, contadme... ¿conocíais estas palabrejas? ¿queréis que os explique alguna más?



PD1. Creo que no hace falta decirlo, pero la viñeta que encabeza esta entrada es del gran Forges.
PD2. Tal día como hoy, de hace dos años, publicaba en el blog la reseña de Buenos días, tristeza, os dejo el enlace por aquí por si también la queréis leer: https://goo.gl/Aq23yR

La vida escondida entre los libros de Stephanie Butland

23 abril 2018 -

Hacía mil siglos que no escribía en el blog (impedimentos varios no me han dejado) y no se me ocurría otra fecha mejor para volver al redil que no fuera hoy, 23 de abril "Día del Libro" y no se me ha ocurrido un libro mejor para celebrarlo que este que os traigo hoy: La vida escondida entre los libros, de Stephanie Butland.

El baile

18 febrero 2018 -

¡¡Hola a todos!! Hoy me apetecía escribir, dejarme llevar por lo primero que quisiera salir del boli (sí, soy de las que antes de escribir en el ordenador coge papel y boli) y... aquí os lo comparto, sin trampas ni cartón, sin revisar, sin pensar... a pecho descubierto: El baile.

Tu año perfecto de Charlotte Lucas

29 enero 2018 -

¡¡Hola a todos!! ¿Qué tal? ¿Más asentados en el 2018? ¿Con vuestro Diario literario ya descargado? Por mi parte, reconozco que el principio de año me está costando un poquito... pero la lectura del libro que os traigo hoy ha sido un pequeño chute de energía: Tu año perfecto, el título del libro promete, ¿verdad?

10 agendas literarias para organizar tu 2018 + regalo

08 enero 2018 -

¡¡FELIZ AÑO A TODOS!! ¿Cómo han ido estas últimas semanas? ¿Se han portado bien Papá Noel y los Reyes Magos? Seguro que sí, lo que no sé es si os habrán regalado algo tan práctico y útil como una agenda, pero... ¡tranquilos! que siempre queda la opción del auto-regalo.